sábado, 31 de agosto de 2013

Prueban con éxito un bioplástico con capacidad antimicrobiana a partir del gluten del trigo

Investigadores de la Universidad de Huelva han ensayado con éxito un nuevo plástico creado partir de materia vegetal, en este caso proteínas presentes en el gluten del trigo. Para otorgar a este nuevo material propiedades antimcrobianas han empleado aceite esencial de orégano. Los resultados de esta investigación serán publicados en la revista científica Journal of Food Engineering.

Los bioplásticos se han convertido en una alternativa industrial de interés no sólo por su capacidad de degradación sin impacto ambiental, sino porque en su fabricación se emplean residuos vegetales, entre otros, sustituyendo de este modo a los procesados de hidrocarburos. Estos nuevos materiales, diseñados básicamente a partir de proteínas, polisacáridos o lípidos, cuentan con unas características que los convierten en únicos al ser considerados como verdaderas lanzaderas naturales para aditivos, antioxidantes, vitaminas o sabores, lo que supone un paso al frente en aplicaciones para sectores industriales como el agroalimentario o el farmacéutico.

Investigadores de la Onubense han dado un paso al frente en el estudio de los bioplásticos y han diseñado un nuevo tipo a partir de proteínas de gluten de trigo utilizando como agente bactericida aceite esencial de orégano. «Las proteínas son capaces de formar numerosos enlaces intermoleculares y pueden someterse a diferentes interacciones, produciendo una amplia gama de potenciales propiedades funcionales. Por otra parte, las proteínas vegetales son materias primas baratas, renovables y abundantes, por lo que nos encontramos ante materiales respetuosos con el medio ambiente en su producción y de fácil degradación», asegura Inmaculada Martínez, de la Universidad de Huelva.

En el estudio Development of protein-based bioplastics with antimicrobial activity by thermo-mechanical processing, que será publicado en Journal of Food Engineering, los expertos de la Onubense, en colaboración con investigadores de la Universidad de Sevilla, trabajaron sobre dos matrices naturales: proteínas de albúmina de huevo y proteínas de gluten de trigo, a las que introdujeron ácido fórmico y aceite esencial de orégano, respectivamente.

Para comprobar las propiedades de estos dos materiales inteligentes, el grupo de ingenieros realizó ensayos mediante técnicas termoplásticas, (y así mejorar la flexibilidad y la extensibilidad del bioplástico) con la albúmina y el gluten y los dos biocidas para cepas de Aspergillus niger (hongo), Candida kefir (levadura), Bacillus cereus (bacteria gram-positiva) y Escherichia coli (bacteria gram-negativa). «La incorporación de los agentes antimicrobianos se realiza en la mezcla directa de las proteínas con el plastificante. Realizamos pruebas de absorción y difusión para estudiar la influencia del procesado físico-químico y sobre la liberación controlada del aceite de orégano», subraya. Y en este sentido, «los bioplásticos basados en proteínas de gluten de trigo que contenían los biocidas estudiados demostraron de forma óptima su actividad antimicrobiana».

Segundas pruebas realizadas por el grupo de la UHU comprobaron que la liberación del biocida está asegurada, al menos, «durante una semana, incluso si el material no está en contacto directo con el sustrato». La investigadora asegura que «una potencial aplicación de estos bioplásticos podría ser el tratamiento de aguas con desinfectantes naturales como ácidos orgánicos o aceites esenciales».

Fuente: UHU
Foto: Prueban con éxito un bioplástico con capacidad antimicrobiana a partir del gluten del trigo

Investigadores de la Universidad de Huelva han ensayado con éxito un nuevo plástico creado partir de materia vegetal, en este caso proteínas presentes en el gluten del trigo. Para otorgar a este nuevo material propiedades antimcrobianas han empleado aceite esencial de orégano. Los resultados de esta investigación serán publicados en la revista científica Journal of Food Engineering.

Los bioplásticos se han convertido en una alternativa industrial de interés no sólo por su capacidad de degradación sin impacto ambiental, sino porque en su fabricación se emplean residuos vegetales, entre otros, sustituyendo de este modo a los procesados de hidrocarburos. Estos nuevos materiales, diseñados básicamente a partir de proteínas, polisacáridos o lípidos, cuentan con unas características que los convierten en únicos al ser considerados como verdaderas lanzaderas naturales para aditivos, antioxidantes, vitaminas o sabores, lo que supone un paso al frente en aplicaciones para sectores industriales como el agroalimentario o el farmacéutico.

Investigadores de la Onubense han dado un paso al frente en el estudio de los bioplásticos y han diseñado un nuevo tipo a partir de proteínas de gluten de trigo utilizando como agente bactericida aceite esencial de orégano. «Las proteínas son capaces de formar numerosos enlaces intermoleculares y pueden someterse a diferentes interacciones, produciendo una amplia gama de potenciales propiedades funcionales. Por otra parte, las proteínas vegetales son materias primas baratas, renovables y abundantes, por lo que nos encontramos ante materiales respetuosos con el medio ambiente en su producción y de fácil degradación», asegura Inmaculada Martínez, de la Universidad de Huelva.

En el estudio Development of protein-based bioplastics with antimicrobial activity by thermo-mechanical processing, que será publicado en Journal of Food Engineering, los expertos de la Onubense, en colaboración con investigadores de la Universidad de Sevilla, trabajaron sobre dos matrices naturales: proteínas de albúmina de huevo y proteínas de gluten de trigo, a las que introdujeron ácido fórmico y aceite esencial de orégano, respectivamente.

Para comprobar las propiedades de estos dos materiales inteligentes, el grupo de ingenieros realizó ensayos mediante técnicas termoplásticas, (y así mejorar la flexibilidad y la extensibilidad del bioplástico) con la albúmina y el gluten y los dos biocidas para cepas de Aspergillus niger (hongo), Candida kefir (levadura), Bacillus cereus (bacteria gram-positiva) y Escherichia coli (bacteria gram-negativa). «La incorporación de los agentes antimicrobianos se realiza en la mezcla directa de las proteínas con el plastificante. Realizamos pruebas de absorción y difusión para estudiar la influencia del procesado físico-químico y sobre la liberación controlada del aceite de orégano», subraya. Y en este sentido, «los bioplásticos basados en proteínas de gluten de trigo que contenían los biocidas estudiados demostraron de forma óptima su actividad antimicrobiana».

Segundas pruebas realizadas por el grupo de la UHU comprobaron que la liberación del biocida está asegurada, al menos, «durante una semana, incluso si el material no está en contacto directo con el sustrato». La investigadora asegura que «una potencial aplicación de estos bioplásticos podría ser el tratamiento de aguas con desinfectantes naturales como ácidos orgánicos o aceites esenciales».

Fuente: UHU

OBTIENEN CLONES DE PATATA CON ALTO VALOR NUTRICIONAL Y RESISTENCIA A ENFERMEDADES

El Instituto Vasco de Investigación y Desarrollo Agrario, Neiker-Tecnalia, ha creado cuatro nuevos clones de patata que se caracterizan por su alto contenido en antioxidantes, por su buena producción en tamaño y número de tubérculos, así como por su resistencia a enfermedades habituales de este cultivo. Los clones se han obtenido por métodos naturales mediante cruzamientos entre variedades procedentes de Sudamérica con variedades comerciales utilizadas en Europa. El resultado son tres clones de patata de carne morada y uno de carne marcadamente amarilla. La vistosidad y valor nutricional de este tipo de ejemplares las convierte en un producto muy apreciado por los profesionales de la gastronomía y por el público en general.

El trabajo de creación de los clones forma parte del Programa de Mejora Genética de Patata que desarrolla Neiker-Tecnalia. La investigación ha estado liderada por la ingeniera agrónoma Raquel López y ha servido de base para su tesis doctoral, presentada en la Universidad del País Vasco. El objetivo de la especialista era conseguir patatas que reunieran las características de las patatas sudamericanas -en cuanto a color, resistencia a patógenos y propiedades nutricionales y organolépticas- y las de las variedades comerciales empleadas en nuestras latitudes y caracterizadas por su alta producción.

Los investigadores de Neiker-Tecnalia trajeron 37 variedades desde el Centro Internacional de la Papa, situado en Perú. Estas variedades nativas sudamericanas fueron cruzadas en invernadero con las variedades comerciales, mediante procedimientos naturales. La selección y el cruce entre los ejemplares que presentaban mejores características ha dado lugar a los cuatro clones mencionados. De momento, se trata de clones avanzados y no de variedades comerciales, ya que no están registrados en la Oficina Española de Variedades Vegetales (OEVV) y en la Oficina Comunitaria de Variedades Vegetales (OCVV). El proceso de registro es muy largo, con una duración aproximada de 15 años.

Las variedades importadas desde Perú presentan una productividad muy escasa en nuestras latitudes, tanto en tamaño como en número de tubérculos. Sin embargo, con el proceso de cruzamientos y selección se ha logrado que los clones finales logren una producción muy aceptable.

Valor nutricional y resistencia a patógenos

Los cuatro clones obtenidos se caracterizan por una alta presencia de componentes antioxidantes, lo que les convierte en muy atractivos desde el punto de vista nutricional. Los tres clones de pulpa morada contienen gran cantidad de antocianinas –un pigmento muy apreciado en la elaboración de alimentos con alto valor añadido-, mientras que el de carne amarilla presenta carotenos –elemento químico esencial en la dieta- superior a la de las variedades comerciales habituales.

La resistencia a enfermedades es otro de los logros obtenidos. Los cuatro clones muestran alguna resistencia a los patógenos analizados, como al virus ‘Y’ de la patata, así como a la bacteria Pectobacterium atrosepticum, que debilitan la planta y merma considerablemente la producción.

La investigadora Raquel López destaca la importancia de contar con clones como los conseguidos. “Para los productores europeos resulta interesante contar con variedades de patata morada que se adapten a las condiciones climatológicas del continente. Además este material incorpora compuestos antioxidantes naturales, los cuales resultan atractivos desde el punto de vista nutricional y visual, tanto para profesionales del mundo de la restauración como para los consumidores finales”.

Fuente: Boletín agrario
Foto: OBTIENEN CLONES DE PATATA CON ALTO VALOR NUTRICIONAL Y RESISTENCIA A ENFERMEDADES

El Instituto Vasco de Investigación y Desarrollo Agrario, Neiker-Tecnalia, ha creado cuatro nuevos clones de patata que se caracterizan por su alto contenido en antioxidantes, por su buena producción en tamaño y número de tubérculos, así como por su resistencia a enfermedades habituales de este cultivo. Los clones se han obtenido por métodos naturales mediante cruzamientos entre variedades procedentes de Sudamérica con variedades comerciales utilizadas en Europa. El resultado son tres clones de patata de carne morada y uno de carne marcadamente amarilla. La vistosidad y valor nutricional de este tipo de ejemplares las convierte en un producto muy apreciado por los profesionales de la gastronomía y por el público en general.

El trabajo de creación de los clones forma parte del Programa de Mejora Genética de Patata que desarrolla Neiker-Tecnalia. La investigación ha estado liderada por la ingeniera agrónoma Raquel López y ha servido de base para su tesis doctoral, presentada en la Universidad del País Vasco. El objetivo de la especialista era conseguir patatas que reunieran las características de las patatas sudamericanas -en cuanto a color, resistencia a patógenos y propiedades nutricionales y organolépticas- y las de las variedades comerciales empleadas en nuestras latitudes y caracterizadas por su alta producción.

Los investigadores de Neiker-Tecnalia trajeron 37 variedades desde el Centro Internacional de la Papa, situado en Perú. Estas variedades nativas sudamericanas fueron cruzadas en invernadero con las variedades comerciales, mediante procedimientos naturales. La selección y el cruce entre los ejemplares que presentaban mejores características ha dado lugar a los cuatro clones mencionados. De momento, se trata de clones avanzados y no de variedades comerciales, ya que no están registrados en la Oficina Española de Variedades Vegetales (OEVV) y en la Oficina Comunitaria de Variedades Vegetales (OCVV). El proceso de registro es muy largo, con una duración aproximada de 15 años.

Las variedades importadas desde Perú presentan una productividad muy escasa en nuestras latitudes, tanto en tamaño como en número de tubérculos. Sin embargo, con el proceso de cruzamientos y selección se ha logrado que los clones finales logren una producción muy aceptable.

Valor nutricional y resistencia a patógenos

Los cuatro clones obtenidos se caracterizan por una alta presencia de componentes antioxidantes, lo que les convierte en muy atractivos desde el punto de vista nutricional. Los tres clones de pulpa morada contienen gran cantidad de antocianinas –un pigmento muy apreciado en la elaboración de alimentos con alto valor añadido-, mientras que el de carne amarilla presenta carotenos –elemento químico esencial en la dieta- superior a la de las variedades comerciales habituales.

La resistencia a enfermedades es otro de los logros obtenidos. Los cuatro clones muestran alguna resistencia a los patógenos analizados, como al virus ‘Y’ de la patata, así como a la bacteria Pectobacterium atrosepticum, que debilitan la planta y merma considerablemente la producción.

La investigadora Raquel López destaca la importancia de contar con clones como los conseguidos. “Para los productores europeos resulta interesante contar con variedades de patata morada que se adapten a las condiciones climatológicas del continente. Además este material incorpora compuestos antioxidantes naturales, los cuales resultan atractivos desde el punto de vista nutricional y visual, tanto para profesionales del mundo de la restauración como para los consumidores finales”.

Fuente: Boletín agrario

ENVASE AUTOCALENTABLE PARA BEBIDAS




PRESS es envase autocalentable para bebidas basado en una reacción exotérmica de componentes naturales como CaO y agua. La ofrece un envase de bajo coste con un rendimiento térmico óptimo que mantiene el calor en el interior del recipiente.

Gracias a este nuevo sistema de envasado, se puede disfrutar de bebidas calientes en cualquier lugar y en cualquier momento, mantiene un sabor excelente, permite el calentado de la bebida con solo pulsar un botón, manteniendo la temperatura más de 20 minutos.

Fuente: AINIA

Foto: ENVASE AUTOCALENTABLE PARA BEBIDAS

PRESS es envase autocalentable para bebidas basado en una reacción exotérmica de componentes naturales como CaO y agua. La ofrece un envase de bajo coste con un rendimiento térmico óptimo que mantiene el calor en el interior del recipiente.

Gracias a este nuevo sistema de envasado, se puede disfrutar de bebidas calientes en cualquier lugar y en cualquier momento, mantiene un sabor excelente, permite el calentado de la bebida con solo pulsar un botón, manteniendo la temperatura más de 20 minutos.

Fuente: AINIA

DESARROLLAN BIOPOLÍMEROS DE LA YUCA Y EL BANANO

Con el fin de reemplazar las toneladas de plástico que se usan todos los días en muchos productos de uso cotidiano e industrial, el Grupo de Biotransformación de la Escuela de Microbiología de la Universidad de Antioquia, en Colombia, trabaja en la elaboración de biopolímeros, es decir, fibras elaboradas a partir de la acción de microorganismos sobre residuos agroindustriales de yuca y plátano.

Gracias al trabajo de maestría de Mariana Cardona, profesora vinculada al Instituto de Microbiología, se ha logrado hacer uso de la bacteria Ralstonia euthopha para producir el biopolímero. Este proyecto es apoyado por el Programa Gestión Tecnológica y la Vicerrectoría de Investigación.

“Tratar de reutilizar los residuos de la industria agrícola para producir este tipo de materiales, que tienen múltiples aplicaciones, es un trabajo no sólo promisorio, sino también muy grande”, comentó la doctora en ingeniería y coordinadora de la línea de biopolímeros Lina María Agudelo Escobar.

Agudelo explicó que algunos microorganismos bajo condiciones específicas, pueden aprovechar una fuente de carbono, como por ejemplo, el azúcar, para transformarlo en un material polimérico y acumularlo en su interior, éste se recupera y se transforma obteniendo un biopolímero, con una aplicación especial porque dependiendo del microorganismo y de la fuente de carbono que se utiliza, se puede obtener una amplia variedad de estos materiales.

De acuerdo con Agudelo, el grupo trabaja en la línea de biopolímeros, buscando la producción de materiales con características como el poliéster, que puedan tener el potencial para ser usados en la fabricación de vasos desechables, bolsas y otros artículos que se producen actualmente con material plástico convencional derivado del petróleo.

Este es un universo maravilloso si se tiene en cuenta que existen unos 300 microorganismos con potencial de producir unos 150 tipos de estructuras poliméricas diferentes, y que cada uno es particular y puede ofrecer múltiples alternativas al mercado de los plásticos.

Fuente: Dicyt
Foto: DESARROLLAN BIOPOLÍMEROS DE LA YUCA Y EL BANANO

Con el fin de reemplazar las toneladas de plástico que se usan todos los días en muchos productos de uso cotidiano e industrial, el Grupo de Biotransformación de la Escuela de Microbiología de la Universidad de Antioquia, en Colombia, trabaja en la elaboración de biopolímeros, es decir, fibras elaboradas a partir de la acción de microorganismos sobre residuos agroindustriales de yuca y plátano.

Gracias al trabajo de maestría de Mariana Cardona, profesora vinculada al Instituto de Microbiología, se ha logrado hacer uso de la bacteria Ralstonia euthopha para producir el biopolímero. Este proyecto es apoyado por el Programa Gestión Tecnológica y la Vicerrectoría de Investigación.

“Tratar de reutilizar los residuos de la industria agrícola para producir este tipo de materiales, que tienen múltiples aplicaciones, es un trabajo no sólo promisorio, sino también muy grande”, comentó la doctora en ingeniería y coordinadora de la línea de biopolímeros Lina María Agudelo Escobar.

Agudelo explicó que algunos microorganismos bajo condiciones específicas, pueden aprovechar una fuente de carbono, como por ejemplo, el azúcar, para transformarlo en un material polimérico y acumularlo en su interior, éste se recupera y se transforma obteniendo un biopolímero, con una aplicación especial porque dependiendo del microorganismo y de la fuente de carbono que se utiliza, se puede obtener una amplia variedad de estos materiales.

De acuerdo con Agudelo, el grupo trabaja en la línea de biopolímeros, buscando la producción de materiales con características como el poliéster, que puedan tener el potencial para ser usados en la fabricación de vasos desechables, bolsas y otros artículos que se producen actualmente con material plástico convencional derivado del petróleo.

Este es un universo maravilloso si se tiene en cuenta que existen unos 300 microorganismos con potencial de producir unos 150 tipos de estructuras poliméricas diferentes, y que cada uno es particular y puede ofrecer múltiples alternativas al mercado de los plásticos.

Fuente: Dicyt

LA CERVEZA PROTEGE AL ORGANISMO DE LA NEUMONÍA Y BRONQUITIS

Según un estudio de la Universidad Médica de Sapporo, un compuesto químico presente en el lúpulo protege al organismo de los virus que causan enfermedades respiratorias.

Una investigación reciente de la Universidad Médica de Sapporo,Japón, la misma ciudad donde tiene su sede la popular cervecería Sapporo, nos da otro motivo para beber cervezas sin culpa. Según afirman, un compuesto químico presente en el lúpulo protege al organismo de los virus de la neumonía y la bronquitis.

Los médicos japoneses experimentaron en ratas y el compuesto mencionado, la “humulona” o ácido alupúlico, ayudó a frenar el virus respiratorio sincitial (RS) causante de muchas enfermedades respiratorias derivadas de resfríos mal curados. “El virus RS puede causar neumonía grave y problemas respiratorios sobre todo en bebés y niños pequeños, y ataca también, aunque en menor medida, a adultos jóvenes, sin embargo aún no hay vacuna disponible", expresó Jun Fuchimoto, uno de los responsables del estudio. Este virus tiende a propagarse en las temporadas más frías.

Claro que no es aconsejable que los niños beban cerveza, pero la investigación es una buena nueva para los adultos jóvenes. Sin embargo, según Fuchimoto, una persona tendría que beber 12 latas de cerveza para combatir el virus en serio. Es por eso que se está trabajando en incorporar la humulona en alimentos o bebidas no alcohólicas.

Fuente: El Tribuno
Foto: LA CERVEZA PROTEGE AL ORGANISMO DE LA NEUMONÍA Y BRONQUITIS

Según un estudio de la Universidad Médica de Sapporo, un compuesto químico presente en el lúpulo protege al organismo de los virus que causan enfermedades respiratorias.

Una investigación reciente de la Universidad Médica de Sapporo,Japón, la misma ciudad donde tiene su sede la popular cervecería Sapporo, nos da otro motivo para beber cervezas sin culpa. Según afirman, un compuesto químico presente en el lúpulo protege al organismo de los virus de la neumonía y la bronquitis.

Los médicos japoneses experimentaron en ratas y el compuesto mencionado, la “humulona” o ácido alupúlico, ayudó a frenar el virus respiratorio sincitial (RS) causante de muchas enfermedades respiratorias derivadas de resfríos mal curados. “El virus RS puede causar neumonía grave y problemas respiratorios sobre todo en bebés y niños pequeños, y ataca también, aunque en menor medida, a adultos jóvenes, sin embargo aún no hay vacuna disponible", expresó Jun Fuchimoto, uno de los responsables del estudio. Este virus tiende a propagarse en las temporadas más frías.

Claro que no es aconsejable que los niños beban cerveza, pero la investigación es una buena nueva para los adultos jóvenes. Sin embargo, según Fuchimoto, una persona tendría que beber 12 latas de cerveza para combatir el virus en serio. Es por eso que se está trabajando en incorporar la humulona en alimentos o bebidas no alcohólicas.

Fuente: El Tribuno

DESARROLLAN UN ENVASE 100 % BIODEGRADABLE PARA CÁRNICOS

Los resultados del proyecto "Traysrenew" han sido presentados hoy en un acto celebrado en el Instituto Tecnológico del Embalaje, Transporte y Logística (ITENE) de Valencia, uno de los miembros del Consorcio que ha creado este envase, liderado por la empresa Termoformas de Levante, situada en Alcoi (Alicante).

La investigadora del área de Materiales y Sistemas de Envasado de ITENE, Miriam Gallur, ha asegurado a EFE que el objetivo de este proyecto es desarrollar "una solución sostenible que alcance las propiedades de las soluciones actuales no renovables que existen en el mercado".

Según Gallur, el envase creado, una bandeja termoformada y una tapa, presenta buenas propiedades mecánicas, barreras, ópticas y térmicas, "garantizando la conservación del producto envasado y retrasando incluso el proceso de oxidación".

Se trata de un innovador sistema de envase alimentario para carne de ave capaz de sustituir los materiales de envase convencionales basados en recursos no renovables.

"Las ventajas del envase desarrollado son que es cien por cien biodegradable y proviene en su totalidad de fuentes renovables, como el poli (ácido láctico) y las fibras de lino y cáñamo", ha explicado.

Se seleccionó la carne de ave por ser un producto muy demandado por los consumidores ya que es "saludable, económico, bajo en grasas y altamente nutritivo", aunque este material puede ser utilizado para otros tipos de carne fresca con vida útil de diez días y en condiciones de refrigeración.

Según ha destacado, la producción de carne en Europa "no deja de aumentar" y se estima un aumento de la producción de 12,5 millones de toneladas para el año 2020.

Gallur ha señalado que este nuevo envase podría estar en el mercado en un plazo de entre uno y dos años.

Por su parte, David Mas, director gerente de Termoformas de Levante, empresa coordinadora del proyecto, ha destacado los "datos positivos que se han obtenido en el envasado de la carne de pollo con este nuevo sistema".

Según Mas, los test realizados al nuevo envase "cumplen con las expectativas marcadas por el consorcio del proyecto".

El proyecto europeo cuenta con el apoyo del séptimo Programa Marco de I+D de la Unión Europea, está liderado por la empresa Termoformas de Levante y forman parte del mismo Consum Sociedad Cooperativa Valenciana, Arctic Fiber Company ltd, Productos Florida S.A., Gaviplas S.L., Rodenburg Biopolymers BV, Universidad del País Vasco, the UK Materials Technology Research Institute Limited e ITENE.

Fuente: EFE
Foto: DESARROLLAN UN ENVASE 100 % BIODEGRADABLE PARA CÁRNICOS

Los resultados del proyecto "Traysrenew" han sido presentados hoy en un acto celebrado en el Instituto Tecnológico del Embalaje, Transporte y Logística (ITENE) de Valencia, uno de los miembros del Consorcio que ha creado este envase, liderado por la empresa Termoformas de Levante, situada en Alcoi (Alicante).

La investigadora del área de Materiales y Sistemas de Envasado de ITENE, Miriam Gallur, ha asegurado a EFE que el objetivo de este proyecto es desarrollar "una solución sostenible que alcance las propiedades de las soluciones actuales no renovables que existen en el mercado".

Según Gallur, el envase creado, una bandeja termoformada y una tapa, presenta buenas propiedades mecánicas, barreras, ópticas y térmicas, "garantizando la conservación del producto envasado y retrasando incluso el proceso de oxidación".

Se trata de un innovador sistema de envase alimentario para carne de ave capaz de sustituir los materiales de envase convencionales basados en recursos no renovables.

"Las ventajas del envase desarrollado son que es cien por cien biodegradable y proviene en su totalidad de fuentes renovables, como el poli (ácido láctico) y las fibras de lino y cáñamo", ha explicado.

Se seleccionó la carne de ave por ser un producto muy demandado por los consumidores ya que es "saludable, económico, bajo en grasas y altamente nutritivo", aunque este material puede ser utilizado para otros tipos de carne fresca con vida útil de diez días y en condiciones de refrigeración.

Según ha destacado, la producción de carne en Europa "no deja de aumentar" y se estima un aumento de la producción de 12,5 millones de toneladas para el año 2020.

Gallur ha señalado que este nuevo envase podría estar en el mercado en un plazo de entre uno y dos años.

Por su parte, David Mas, director gerente de Termoformas de Levante, empresa coordinadora del proyecto, ha destacado los "datos positivos que se han obtenido en el envasado de la carne de pollo con este nuevo sistema".

Según Mas, los test realizados al nuevo envase "cumplen con las expectativas marcadas por el consorcio del proyecto".

El proyecto europeo cuenta con el apoyo del séptimo Programa Marco de I+D de la Unión Europea, está liderado por la empresa Termoformas de Levante y forman parte del mismo Consum Sociedad Cooperativa Valenciana, Arctic Fiber Company ltd, Productos Florida S.A., Gaviplas S.L., Rodenburg Biopolymers BV, Universidad del País Vasco, the UK Materials Technology Research Institute Limited e ITENE.

Fuente: EFE

MEJORANDO EL YOGUR CON UNA FIBRA SALUDABLE DERIVADA DE LA AVENA

Se pueden agregar cantidades pequeñas del beta-glucano, el cual es un componente de la avena, al yogur bajo en grasa para aumentar el contenido de fibra en el yogur sin afectar negativamente la textura u otras características claves de este alimento lácteo popular, según los resultados de estudios por científicos del Servicio de Investigación Agrícola (ARS).

Los fabricantes de alimentos y los nutricionistas tienen un interés en la fibra de avena porque resultados de estudios previos con voluntarios han indicado que esta fibra puede bajar los niveles de colesterol en sangre, y este efecto podría ayudar a mejorar la salud cardiaca.

Tecnóloga de alimentos Mukti Singh, químico Sanghoon Kim y sus colegas han experimentado con agregar el beta-glucano de avena a lo que se llama "mezcla de yogur bajo en grasa". Esta mezcla contiene leche baja en grasa y un surtido de bacterias seguras para comer, tales como Lactobacillus acidophilus, o varias especies de Bifidobacterium, las cuales fermentan la leche.

El propósito de los investigadores del ARS fue determinar la cantidad apropiada de fibra para agregar al yogur sin cambiar la textura, la viscosidad, u otros aspectos de la estructura microscópica del producto o su color, pH o el tiempo requerido para la fermentación, por ejemplo.

En sus experimentos en el Centro Nacional de Investigación de la Utilización Agrícola mantenido por el ARS en Peoria, Illinois, el grupo agregó el beta-glucano purificado a la mezcla de yogur en cantidades de 0; 0,1; 0,2; 0,3; 0,4; o 0,5 por ciento.

La idea de agregar la fibra comestible al yogur no es nueva. Pero los científicos del ARS están proveyendo nuevos detalles sobre cómo el uso del beta-glucano de avena como una fuente de fibra afectará las calidades importantes a los fabricantes de yogur y los consumidores.

El grupo determinó que se puede agregar hasta 0,3 por ciento del beta-glucano altamente purificado (95 por ciento puro), el cual es igual de 0,3 gramos del beta-glucano por 100 gramos del mezcla de yogur, sin alterar significativamente las calidades claves del yogur. Pero agregar 0,4 por ciento o más sí cambió el color del yogur, contribuyó a cambios indeseables en la textura, y hizo más despacio la fermentación.

El nivel de 0,3 por ciento de fibra es igual de aproximadamente un cuarto de cucharilla por una porción de 8 onzas de yogur. Muchos estadounidenses no consumen cantidades suficientes de fibra, así que aún esta cantidad pequeña en un producto lácteo familiar es beneficiosa.

Singh, Kim, y Sean K. Liu, quien es un líder de investigación en el centro en Peoria, informaron sobre sus hallazgos en un artículo publicado en 'Journal of Food Science' (Revista de Ciencia Alimentaria).

Fuente: ARS
Foto: MEJORANDO EL YOGUR CON UNA FIBRA SALUDABLE DERIVADA DE LA AVENA

Se pueden agregar cantidades pequeñas del beta-glucano, el cual es un componente de la avena, al yogur bajo en grasa para aumentar el contenido de fibra en el yogur sin afectar negativamente la textura u otras características claves de este alimento lácteo popular, según los resultados de estudios por científicos del Servicio de Investigación Agrícola (ARS).

Los fabricantes de alimentos y los nutricionistas tienen un interés en la fibra de avena porque resultados de estudios previos con voluntarios han indicado que esta fibra puede bajar los niveles de colesterol en sangre, y este efecto podría ayudar a mejorar la salud cardiaca.

Tecnóloga de alimentos Mukti Singh, químico Sanghoon Kim y sus colegas han experimentado con agregar el beta-glucano de avena a lo que se llama "mezcla de yogur bajo en grasa". Esta mezcla contiene leche baja en grasa y un surtido de bacterias seguras para comer, tales como Lactobacillus acidophilus, o varias especies de Bifidobacterium, las cuales fermentan la leche.

El propósito de los investigadores del ARS fue determinar la cantidad apropiada de fibra para agregar al yogur sin cambiar la textura, la viscosidad, u otros aspectos de la estructura microscópica del producto o su color, pH o el tiempo requerido para la fermentación, por ejemplo.

En sus experimentos en el Centro Nacional de Investigación de la Utilización Agrícola mantenido por el ARS en Peoria, Illinois, el grupo agregó el beta-glucano purificado a la mezcla de yogur en cantidades de 0; 0,1; 0,2; 0,3; 0,4; o 0,5 por ciento.

La idea de agregar la fibra comestible al yogur no es nueva. Pero los científicos del ARS están proveyendo nuevos detalles sobre cómo el uso del beta-glucano de avena como una fuente de fibra afectará las calidades importantes a los fabricantes de yogur y los consumidores.

El grupo determinó que se puede agregar hasta 0,3 por ciento del beta-glucano altamente purificado (95 por ciento puro), el cual es igual de 0,3 gramos del beta-glucano por 100 gramos del mezcla de yogur, sin alterar significativamente las calidades claves del yogur. Pero agregar 0,4 por ciento o más sí cambió el color del yogur, contribuyó a cambios indeseables en la textura, y hizo más despacio la fermentación.

El nivel de 0,3 por ciento de fibra es igual de aproximadamente un cuarto de cucharilla por una porción de 8 onzas de yogur. Muchos estadounidenses no consumen cantidades suficientes de fibra, así que aún esta cantidad pequeña en un producto lácteo familiar es beneficiosa.

Singh, Kim, y Sean K. Liu, quien es un líder de investigación en el centro en Peoria, informaron sobre sus hallazgos en un artículo publicado en 'Journal of Food Science' (Revista de Ciencia Alimentaria).

Fuente: ARS